Sí se puede: una asistente virtual puede hacer por ti las llamadas a la farmacia y a las oficinas médicas. Tú le escribes por WhatsApp lo que necesitas, como le escribirías a una amiga, y ella llama, en español, y te devuelve todo resumido. A mí me funcionó con la farmacia y las citas de mi papá, pero no con todas las oficinas, y aquí te cuento cuáles no.
Trabajas. Y en las noches y los fines de semana levantas tu negocio, ese proyecto que sí quieres que crezca. En medio de todo eso, eres la que sabe cuándo es la cita de tu papá, qué medicamento se acaba el jueves y qué papel le falta al plan médico. También eres la que se acuerda de lo de la casa y de lo de todos.
Las horas que le ibas a dar a tu negocio se van en la línea: la música de espera, el menú que te dice que marques el tres, mientras los emails del trabajo siguen entrando. Al final del día hiciste mil cosas y ninguna se ve. Y si no llegaste a lo tuyo, te sientes culpable, aunque lo que hiciste fue cuidar a la gente que quieres.
Esa carga es real y casi no sale en ningún lado. Esto es lo que me ayudó a quitarme una parte de encima.
Lo usé para mi papá, que es un señor mayor. Le escribí a la asistente por WhatsApp y le pedí dos cosas.
Primero, que llamara a la farmacia por su medicamento y por la autorización del plan médico. Segundo, que llamara a un par de oficinas médicas, cardiología y el laboratorio de sueño, para pedir citas, referidos, fechas y direcciones.
Mientras ella llamaba, yo seguí trabajando. Cuando terminó, me trajo todo resumido: qué dijo cada oficina, qué fechas quedaron y a qué dirección había que ir.
Cuando le conté a mi esposo lo que hacía la asistente, no se lo creía. Así que le pedí que lo llamara a él, y lo llamó.
En esa llamada él le pidió que sonara más puertorriqueña. Y en inglés le dijo que sonaba británica. Yo tengo ese clip grabado y por eso sale en el reel. Hoy mi esposo también la quiere para su negocio.
No es solo para mí. Puede ayudar a:
No te voy a decir que es perfecta, porque no lo es.
Por eso te recomiendo no soltar el teléfono del todo. Algunas llamadas se resuelven sin ti y otras te van a seguir tocando a ti. Aun así, el balance para mí fue claro: me ahorró horas.
Esta es la asistente que yo uso: regístrate con mi link aquí. Si te registras con él, entras de una vez, sin lista de espera.
Estos son los pasos que yo seguiría si estuvieras empezando hoy:
Si llegaste hasta aquí, lo más probable es que seas la que se encarga de todo. Y lo que haces no sale en ninguna lista: la llamada a la farmacia, el referido que hay que perseguir, la cita que hay que mover. Que no llegues a todo no quiere decir que lo estés haciendo mal. Quiere decir que estás cargando más de lo que cabe en un día.
Tu tiempo también cuenta. Recuperar unas horas para tu negocio no es egoísmo, es cuidar lo que estás construyendo.
Cuéntame en los comentarios: ¿cuál es la llamada que más se te hace cuesta arriba? Esa es la que yo probaría primero.
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Te mando lo que a mí me funcionó: el prompt, la herramienta y el error que casi cometo. Nada de teoría.
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